BIENESTAR FAMILIAR
La vida en familia puede ser una experiencia dificil o la mejor experiencia de tu vida, todo depende como decidas que tu proyecto familiar se realice y la voluntad que pongas para lograrlo.
Deberás tener en cuenta lo más importante en la vida familiar que son factores como el Amor, comprensión, alegría, afecto y sin olvidar los más rígidos que son la autoridad y la firmeza y usarlos de la forma adecuada.
Muchas veces he escuchado que los hijos son un árbol nuevo con un tallo pequeño y delgado, con posibilidades de quebrarse y romperse, pero a su lado tienen una barra tutor, la cual representaría a los padres, quienes lo ayudarán a crecer de la manera correcta, derecho y fuerte; y eso es la familia un conjunto de personas que se ayudan mutuamente para lograr lo mejor de cada uno.
Para llevar a cabo una buena vida familiar se necesita fortalecer los lazos de las personas que la conforman, para ello deberás lograr que todos los miembros de la familia se tengan respeto, confianza, que cada uno sea responsable y mantenga los valores de la familia.
Algunos consejos para disfrutar de armonia en el hogar
La familia es la base de una sociedad sana. Cuando sucede lo contrario se rompe la armonía y sobreviene el caos. Se puede decir que la mayoría de las familias se sustentan en bases sólidas, pero tampoco hay que cerrar los ojos ante señales evidentes de peligro. Cabe señalar que, frecuentemente, el crimen está ligado directamente al fracaso de la vida familiar.
Es por ello que cada familia tiene que reconocer su grado de responsabilidad para la buena marcha de la sociedad donde viven. Para lograr una convivencia sana dentro de la familia, los padres tienen que prestar especial atención a tres puntos fundamentales:
La sinceridad
Es imprescindible consultarse mutuamente y siempre que sea necesario, compartiendo abierta y confiadamente sus opiniones. Ante todo, sean sinceros, nada de secretos de ninguna naturaleza. Tienen que verse como personas y no únicamente como “padres”; traten siempre de resaltar lo bueno y corregir con cariño y comprensión los errores. Eviten reñir o llamarse la atención delante de sus hijos. En cuanto a la educación de éstos, deben hacer un plan y trabajar de común acuerdo, unidos, pues si uno dice “sí”, y el otro “no”, crean desconcierto, provocando que los hijos se sientan heridos o intenten sacar ventaja de las desacuerdos de sus padres.
La sinceridad
Es imprescindible consultarse mutuamente y siempre que sea necesario, compartiendo abierta y confiadamente sus opiniones. Ante todo, sean sinceros, nada de secretos de ninguna naturaleza. Tienen que verse como personas y no únicamente como “padres”; traten siempre de resaltar lo bueno y corregir con cariño y comprensión los errores. Eviten reñir o llamarse la atención delante de sus hijos. En cuanto a la educación de éstos, deben hacer un plan y trabajar de común acuerdo, unidos, pues si uno dice “sí”, y el otro “no”, crean desconcierto, provocando que los hijos se sientan heridos o intenten sacar ventaja de las desacuerdos de sus padres.
Amor conyugal, modelo de amor para los hijos
El don que inspira el amor mutuo de los esposos sirve como modelo y norma del amor que debe haber entre hermanos y hermanas, y entre las diversas generaciones que conviven en la familia. La comunión y la participación que se vive todos los días en casa, en los momentos felices y de dificultad, representan la enseñanza más concreta y eficaz en el seno familiar. Así, lo que importa es lo que ven y perciben los hijos sobre cómo tratamos a nuestra pareja; de ahí que para realmente poder amar a nuestros hijos, tenemos primero que amar a nuestro cónyuge.
La prevención
Nadie está libre de momentos desagradables, pero es necesario prevenir, medir las palabras y actitudes, pensando en las posibles consecuencias. Anteponga la bondad, el perdón, el diálogo y muchas veces el silencio, antes que las palabras fuera de lugar. Recuerde que son piezas clave para la armonía familiar. Por lo general, las catástrofes familiares son resultado de cosas pequeñas que se han ido acumulando porque nunca se quisieron enfrentar en su momento, y luego resulta demasiado tarde.
Tal vez se ha dado cuenta que cuando pensamos que hay felicidad en nuestro hogar, de pronto surge un nuevo deseo o desafío. Lo importante es actuar de inmediato y sin egoísmos. La mayoría de los enfrentamientos entre marido y mujer, o entre padres e hijos se debe a que les falta tiempo juntos en el hogar y sobra tiempo fuera de él; sobran palabras y falta silencio; sobra escándalo y bullicio y falta diálogo y oración


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